En la cancha n° 4 del Delfín se enfrentaron en un apasionante duelo los equipos de La Liga FC y Simbirri.
Con la lesión de Nahuel Villar, Matías Varrese abandonó su puesto de la mitad de la cancha para pasar a la zaga junto a Nahuel Santoro.
El partido desde el comienzo tuvo un trámite desfavorable para el conjunto tricolor. Sufría en demasía por el costado derecho de su defensa con las pelotas cruzadas a las espaldas de Nico Lloret que no lograba ponerle freno a los avances por esa franja. El conjunto tricolor no lograba tener una buena circulación del balón y Lucas Mumbach el enganche del equipo, veía como la pelota le pasaba por encima de la cabeza durante toda esa etapa. Sin embargo con 2 buenas habilitaciones dejó cara a cara a Mauro contra los marcadores centrales, pero el “pescador” tricolor no pudo transformarlas en situaciones claras de gol.
En tanto la defensa liguera seguía cometiendo varios errores subsanados por la gran tarea que tuvo Nicolás Ibarra a través de todo el partido. Sin embargo no pudo evitar la apertura del tanto para el equipo visitante. Un centro venenoso pateado por un jugador diestro desde el saque de esquina izquierdo, rozó en la cabeza de Santiago Solas y se coló por el primer palo ante la imposibilidad de Federico Lorenz de rechazarla.
Así se fue la primera etapa con un tricolor jugando en un nivel muy bajo, viéndose superado por el rival y con el marcador en contra.
Nuevamente en el entretiempo se suscitaron discusiones varias que continuaron al final del partido para seguir con acusaciones cruzadas en el resto de la semana.
Sin buen juego pero con ímpetu, La Liga se lanzó a la búsqueda del empate, dejando muchos huecos en la defensa. Parecía un problema sin solución visible las escaladas de los volantes ofensivos por la banda izquierda por parte del equipo de Simbirri, que seguían provocando grandes dolores de cabeza a la endeble defensa tricolor. Con ese ímpetu casi llega al empate por medio de Ariel Fidalgo, que dilapidó una clara situación de gol entrando por el vértice izquierdo del área. Su definición se fue rozando el palo izquierdo del arquero.
Pero el empate estaba al caer y llegó. Una jugada por el centro del campo culminó con un tiro cruzado de Mauro Veglio que tras vencer la resistencia del arquero se convirtió en el séptimo tanto del delantero tricolor en el torneo y el segundo en esta Copa de Oro.
El mismo Mauro Veglio tuvo en sus pies el gol del triunfo tras una buena jugada de Ariel por derecha pero abajo del arco tocó la pelota por encima del mismo, ahogando el grito de toda la parcialidad local.
Y como reza el viejo dicho futbolero “los goles que no se hacen en un arco se sufren en el propio”, Sinbirri inmediatamente llegó por segunda vez a ponerse en ventaja tras una gran jugada del volante por izquierda que dejó desairada a toda la defensa y con un toque asistió a su compañero que tuvo empujar nada más la pelota al fondo de la red.
Pocos minutos quedaban en el reloj y La Liga parecía que estaba encaminada a perder su primer partido en esta nueva fase. Pero la viveza de Darío Lozano, ingresado pocos minutos antes, consiguió una falta frontal al área en el último minuto. Nahuel Santoro se hizo cargo de la misma. Colocó un centro llovido pero preciso al corazón del área donde el arquero no pudo retener en primera instancia y tras pegar la pelota en el poste y volver a sus manos, el juez de línea que cubría ese sector, Andrea Boccelli, corrió a ciegas hacia la mitad de la cancha marcando que la pelota había entrado. Polémica decisión que le da al tricolor un empate que probablemente no haya merecido.

Vamos Liga carajo!!!
ResponderEliminar